Buen día

Los cables y el viento

Las jornadas ventosas que ha vivido la ciudad ponen el foco en una problemática que se ha tratado con anterioridad en esta sección. Se trata de la gran cantidad de cables aéreos que existen y la precariedad con que muchos están colocados.
Cables gruesos y finos, algunos muy altos y otros muy bajos se pueden observar al mirar al cielo en el centro y en los barrios de la ciudad.
Y con las jornadas ventosas, esta maraña de cables suele “desordenarse”, cortarse o quedar más baja de lo que estaba, tornándose peligroso, al menos en el caso de los cables de luz.
Es que no sólo son de electricidad, sino que hay de la compañía de televisión, de la empresa que provee el servicio de telefonía, cables de fibra óptica y cables de otros servicios parecen competir por sobrecargar las cuadras y los postes de luz con más y más cableado.
Tras temporales de viento suele suceder que algunos postes sufren movimientos y también es normal que estos hilos conductores sufran movimientos.
En esta oportunidad no se hace referencia a la contaminación visual que esto genera sino a la peligrosidad que esto puede acarrear.
Avanzar en un ordenamiento de las instalaciones de servicios de la ciudad es una materia pendiente en Gualeguaychú.










Infraestructura escolar

Gracias al trabajo en conjunto del Estado provincial, municipal y la comunidad educativa de la Escuela Rocamora y el Colegio Luis Clavarino, edificios considerados desde hace tiempo los principales problemas de infraestructura escolar de la ciudad, tienen ahora posibilidades de que se vayan resolviendo poco a poco. El lunes el municipio realizó el aporte de 120 mil pesos para reparar los techos de la Escuela Rocamora
El aporte municipal se suma a 300 mil pesos más para hacer reparaciones urgentes en aulas y oficinas administrativas de la Escuela Rocamora, para intervenir los problemas más urgentes, mientras avanza el proyecto integral de restauración del histórico edificio con más de 120 años de historia.
El 8 de agosto pasado el intendente Juan José Bahillo y la secretaria de Obras Públicas, Alicia Feltes, se reunieron con las autoridades del Colegio Luis Clavarino y acordaron avanzar sobre el proyecto definitivo para restaurar el edificio. A partir de esta reunión, el equipo comenzará a trabajar en el proyecto ejecutivo definitivo que luego permitirá realizar los pliegos para llamar a licitación con el objetivo de devolver al palacete de Luis Clavarino todo su esplendor. El colegio cumplirá en octubre del año que viene cien años desde que abrió sus puertas para educar a decenas de generaciones de gualeguaychuenses con el fin de brindarles más oportunidades en la vida.
La inversiones en infraestructura escolar debe ser una constante en las políticas del Estado, porque de nada servirá tener recursos naturales, si no tenemos a generaciones formadas para utilizar esos recursos en el futuro, con el fin de mejorar las condiciones de vida y generar políticas equitativas en nuestra sociedad.