Buen día

La ciudad no huele a rosas

Desde la Municipalidad se informó que con la ayuda del municipio de Gualeguay, que cedió en préstamo un móvil adecuado, reinició los trabajos de desobstrucción del sistema cloacal de la ciudad, que se vieron interrumpidos por la rotura del camión aspirador.

Quizá por esta demora se volvieron a sentir los malos olores en varias cuadras de la calle Tres de Caballería, más precisamente en la zona de la Parroquia Nuestra Señora de Luján, durante la semana pasada.
Cuesta mucho pasar por allí, detenerse en algún lugar y al ser asediados por estos olores (que no necesitan especificación, porque todos sabemos a qué huele el aire) no compadecerse de los vecinos que deben convivir con esto.
Y si lo dicho no bastara, vale recordar que es un lugar de paso obligado para quienes asisten cada sábado al carnaval, los que después marchan hacia la costanera y vuelven a percibirlos en la franja del casino, un importante hotel y una heladería tradicional.
El resultado será -se nos ocurre- que los visitantes se irán pensando que todo Gualeguaychú huele así, de manera similar al Riachuelo.
Entonces nos queda este consuelo: quizá acostumbrados a oler lo que no debería olerse, los visitantes no se hagan demasiado problema.
Pero los que vivimos aquí de enero a enero sabemos que sí hay que solucionar esta cuestión, que va más allá de una rotura o un hecho puntual.
Si los trabajos encarados con el desobstructor sirven para descomprimir el aire, bienvenidos sean.
Pero a no olvidar que bajo tierra hay una estructura que requiere de una adecuación a la densidad poblacional que tiene la ciudad, que como se afirma en el título, no huele, precisamente, a rosas...

Qué haremos con tanta basura

La logística que se necesita para poder retirar los residuos del turismo es todo un desafío para los operarios de Higiene Urbana.

Con un Corsódromo con 30 mil personas, al finalizar el espectáculo Higiene Urbana necesitará de ocho camiones para transportar la basura acumulada del Parque de la Estación y los alrededores. El mismo número de viajes de camiones necesitará para levantar los residuos en el sector de la Costanera, luego de un domingo agitado.
El turismo es un eje de desarrollo para nuestra ciudad, una fuente de generación de empleo todo el año, pero hay que preguntarse si la ciudad está preparada en materia de infraestructura para hacer frente a los residuos que genera esta actividad industrial del sector servicio.
Son 550 toneladas de residuos que de sábado a lunes se acumulan en el centro de disposición final, que podrían ser mejor aprovechadas si estuviera en marcha la planta clasificadora de residuos, un proyecto que se comenzó a ejecutar a principio de 2007, con la construcción de un tinglado. Pero llegó el recambio político y el nuevo gobierno municipal le dio prioridades a otras cosas y el proyecto quedó inconcluso. El negocio del reciclaje de residuos es una industria que comienza a tener cierto rédito en nuestro país y desde hace tiempo el municipio lo entendió; así es que por eso que tiene cooperativas trabajando en la recuperación de materiales para reciclar, pero este trabajo manual tendría que tecnificarse más sin que esto signifique una pérdida de puestos de trabajo de cooperativistas, porque detrás de todo este proceso el gran beneficio a largo plazo será el cuidado de nuestro medioambiente al lograr enterrar menos basura.