Buen día

Un camino deteriorado

Desde el año pasado se viene haciendo referencia al deterioro que muestra la avenida 1º de Diciembre de la vecina localidad de Pueblo General Belgrano.
Se trata de la arteria de acceso a la zona de complejos de cabañas y bungalows con fines turísticos, como así también a viviendas particulares y más allá al camino de tierra que lleva al balneario El Ñandubaysal.
Y cabe destacar que de por sí se trata de un camino peligroso por la gran cantidad de curvas que posee.
Otra cuestión que es necesaria tener en cuenta es que es transitado por muchos turistas que desconocen las condiciones sinuosas del mismo y, por ende su mal estado lo torna más peligroso todavía.
Existen pozos de tamaño considerable y el asfalto se encuentra con muchas roturas por lo que se hace necesaria una reparación de manera integral.
Al haber pasado la temporada de verano, se puede pensar que se trata del momento ideal como para realizar una evaluación del estado del mismo y planificar las mejoras que hagan falta para que quede en condiciones seguras de transitabilidad; porque sin duda que por esquivar los pozos y evitar romper el vehículo más de un automovilista se habrá visto en un aprieto ya sea al tener otro vehículo de frente o al perder el control por la gran cantidad de curvas que hay.


Aprovechamiento de los residuos vegetales

El servicio de barrido de calle de Higiene Urbana y Espacios Verdes, a diario levanta decenas de bolsas con residuos vegetales, que van de ramas por podas de árboles, hojas que se caen en la época otoñal, y todo termina en el centro de disposición final, cuando se está desechando un elemento fundamental para la elaboración del biogás o abono para las plantas a través de la biomasa.
En una oportunidad desde Higiene Urbana se intentó hacer compost, para la producción de lombrices con los desperdicios orgánicos domiciliarios, pero la iniciativa no prosperó porque esos residuos venían contaminados.
No obstante si se aprovecharan esos residuos orgánicos sería un medio que podría proporcionar energías sustitutivas a los combustibles fósiles, gracias a agrocombustibles líquidos como el biodiésel o el bioetanol, gaseosos (gas metano), pero todo depende de que no se emplee más biomasa que la producción neta del ecosistema explotado, de que no se incurra en otros consumos de combustibles en los procesos de transformación, y de que la utilidad energética sea la más oportuna frente a otros usos posibles.
Es por eso que todo ese cúmulo de residuos vegetales que generan los más de 20 mil árboles que hay en las calles y espacios verdes de la ciudad, podrían ser mejor aprovechados, solo depende que el Estado Municipal tome la iniciativa y articule esfuerzos con universidades especialistas en la materia.