Editorial

Pavimentación de la Ruta 51

30/10/14 |Si hubo alguna obra postergada en el Departamento Gualeguaychú, esa ha sido la pavimentación de la Ruta Provincial 51, que vincula a Larroque con Urdinarrain.  

Por eso las noticias sobre su asfaltado, aunque se haga por tramos, es un hecho histórico y que merece ser celebrado.
Se trata de una ruta que tiene aproximadamente 45 kilómetros de extensión entre Urdinarrain y Larroque, y cuya influencia en materia de comunicación vial y de facilitación de la producción es notable. Por eso siempre se señaló a los distintos gobiernos como responsables de su atraso y postergación.
Los vecinos, colonos y productores, siempre mantuvieron el reclamo por esta obra, porque nadie mejor que ellos para dar testimonio del aislamiento cada vez que llovía de manera copiosa o transitar por esos caminos que no siempre ofrecían resguardo en materia de seguridad vial.
Las comunidades rurales que están a la vera de esta ruta muchas veces han quedado aisladas, además de que nunca fueron compensadas por los cierres de los ramales ferroviarios. Incluso hasta hace pocos meses ni siquiera lograban que los funcionarios de turnos los escucharan como corresponde.
Los más memoriosos recordarán que la pavimentación de la ruta 51 se viene prometiendo por lo menos desde 1983 y recién en este segundo mandato de Sergio Urribarri hay más motivos para creer que finalmente se cumplirá con aquellas antiguas promesas.
Larroque, Talitas, Irazusta, Almada, Parera, Britos y Urdinarrain forman parte de este corredor donde se encuentran los emprendimientos productivos más importantes para la economía regional y su zona de influencia y que abarca también distintas cadenas de valor como tambos, ganadería, avicultura y distintos tipos de granos.
Por eso las expectativas son muchas y fundadas, especialmente porque a partir de su pavimentación ya no estará la incertidumbre y el miedo de quedar aislados o padecer la imposibilidad de no poder responder a una emergencia de salud o tener que suspender las clases porque los alumnos no tienen cómo llegar a la escuela. Pero la cinta asfáltica permitirá fundamentalmente volver a soñar con un desarrollo y un futuro que brinde mayor calidad de vida.
Los caminos son comunicaciones y se los considera indispensables para el comercio y la vida en sociedad. De la misma forma, no tenerlos en condiciones vulnera derechos y genera inequidades individuales y colectivas: y esa injusticia fueron una constante para los pueblos ubicados a la vera de la ruta 51. Por eso los avances que se percibe en la actualidad son considerados trascendentes. Se cambia una página de atraso y de desidia, de promesas incumplidas, y permite abrazar las ansias de progreso y de desarrollo con mayor confianza.
 


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