Editorial

Canasta Escolar 2014

12/02/14 |El lunes 13 de enero, el titular de la Dirección General de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial de Entre Ríos, Juan Carlos Albornoz, anunció que se “está trabajando sobre la canasta escolar para poder informar más al respecto en la primera semana de febrero ya que hemos hablado con los comerciantes del rubro, para tratar lo antes posible tener el listado de precios de los útiles escolares”.

En ese anuncio –que todavía no se cumplió- Albornoz destacó que “la idea ya está avanzada en las tratativas con las principales librerías de la provincia las que se sumarían al acuerdo de la canasta escolar”.
El año pasado, el gobierno provincial presentó tres canastas escolares económicas para niños de hasta cinco años a 25 pesos, otra de seis a ocho años, y una tercera con artículos para chicos de nueve a 12 años.
La iniciativa se canalizó entre la administración provincial y comercios de Paraná y si bien se anunció que ese acuerdo iba a alcanzar a otras localidades entrerrianas, por el momento la canasta escolar económica fue sólo para los paranaenses.
El gobierno provincial gobierna para todos los entrerrianos. Y no socializar o extender a todo el territorio el beneficio de una canasta escolar económica, genera una abierta discriminación, máxime teniendo en cuenta que en todos los Departamentos la pobreza golpea las puertas de los hogares con igual o más intensidad que en la capital provincial.
En buena hora que se pueda trabajar en una política de productos de calidad y a precios accesibles, pero llama la atención que esas políticas diferenciadas lleguen a una porción selectiva de los entrerrianos, dejando a la gran mayoría al margen de un beneficio tan esencial como la canasta escolar. Si los impuestos son proporcionalmente parejos para todos los entrerrianos, entonces es injusto que algunos beneficios sólo sean para los entrerrianos radicados en la capital de la provincia.
Hay que entender que es un logro alcanzar una canasta escolar económica sin prescindir de la calidad de los útiles. Pero lo que se critica es que el gobierno provincial cuando instrumentó este beneficio soslayó que gobierna para todos los entrerrianos y con su actitud ha generado molestia porque en un mismo distrito provincial hay ciudadanos con más privilegios que otros, incluso avalados por el propio Estado. Por eso se recuerda esta “política” que si se llega a aplicar este año lo menos que se espera es que tenga una efectiva corrección, justamente para no repetir errores que pueden ser computados también bajo el concepto de discriminación.
En este marco, algo que debió ser un elogio se convirtió en una crítica, porque los entrerrianos que no están radicados en Paraná no merecen ser tratados de manera diferentes, especialmente cuando se articula y establecen instrumentos y políticas para extender los derechos.
Es de esperar que este año la canasta escolar económica llegue a todos los entrerrianos, independientemente del lugar en que residan en la provincia.
Se insiste, una acción que debe ser computado como un beneficio, no debe terminar como ha ocurrido en otros años, siendo motivo de ofuscación porque nadie puede permitir –en el siglo XXI- ser discriminado de esta manera.
Lo que se plantea es que las canastas económicas (en cualquier rubro) que alcance un gobierno deben ser para todos los ciudadanos del territorio que gobierna.
No hay que olvidar que los accesos al derecho a la educación que se formulen desde un gobierno deben ser universales, caso contrario se estaría lesionando el sentido mismo de la educación pública.