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Es cierto: ahora va por todo y contra todos

17/10/14 |Alguien podría hablar de un manotazo de ahogado. Y no se equivocaría. En el mejor de los casos, según una típica y clásica definición familiar, habría dado en el clavo. 

Hace mucho tiempo que en el país se viene hablando de Cristina. Todo comenzó cuando se dijo que era supuestamente bipolar, una enfermedad descubierta por un eminente científico mexicano con un sesgo con apariencias psicóticas. El caso quedó así, en stand by. Pero en muchos corrillos se insiste en hablar del tema, sobre todo cada vez que la Presidenta ingresa en actitudes contestatarias, ya que desde lo depresivo incursiona en expresiones que lindan con una euforia incontenible que por momentos se torna insólitamente triunfalista para sorpresa y asombro de propios y extraños.
Más tarde se le diagnosticó que padece el síndrome de los que se cree en poseedores del poder absoluto. En este orden, mal puede sorprender, que alguna vez sostuviera, cuando se hablaba de los multimedios con CLARIN a la cabeza, que AHORA VAMOS POR TODO, aunque después intentó amortiguar el efecto de las palabras. Pero, en el fondo, mantenía intacto su deseo de utilizar la “guillotina” para silenciar las opiniones contrarias a la gestión kirchnerista. En realidad, ahora y siempre, en el ámbito doméstico jamás abdicó a sus sueños de no irse jamás de Olivos. Vocera de esta ambición desmedida fue la diputada Diana Conti la que grabó a fuego aquello de “tendremos una Cristina eterna”
Pero la legisladora, tiempo después, tuvo que morderse la lengua cuando Cristina reconoció públicamente que no podía ser nuevamente elegida por el simple hecho que la Constitución se lo prohibía. Pero su “renunciamiento” no fue ni deseado ni fortuito cuando fue notificada que por no tener número suficiente en el Senado y en Diputados la reforma de la Carta Magna que hubiera permitido ser reelecta, había naufragado para siempre.
Lo que muchos ignoraban que puertas adentro del poder se estudian otras “fórmulas secretas” para darle una forma legal al ruinoso continuismo de la Presidente que, ni lerda ni perezosa, ya le dio el okey a su hijo y con él a toda la Cámpora para que después del l0 de diciembre la justicia no ponga las manos sobre ella, porque todo el mundo sabe que si el kirchnerismo desaparece van a ser estrechos los puentes para contener la fuga de la mayoría de los actuales oficialistas.

La “fórmula mágica” que elucubra el nene

Aunque el proyecto está todavía en pañales, a los medios ya llegaron algunos indicios de lo que se propondrían hacer los camporistas tras cerciorarse que, contra viento y marea, se viene el ocaso o la gran tormenta o tempestad política de la Argentina.
Las reuniones son febriles y casi dramáticas en la Cámpora. Se dice que las discusiones son intensas y tumultuosas, y que consagrados figurones de la Rosada, como la “camada montonera” que aún conserva cierta influencia sobre “La dueña” y que procura meter una cuña entre los camporistas. La idea de aquellos es que Máximo y el cuerpo Larroque desistan de “sus alocadas ideas”, porque lo único que conseguirá “es el nuevo Huaqui de Cristina” juran y rejuran” aunque en lo más recóndito de su interior saben que “la pelea está perdida de antemano.

Las ideas de la turba

Perturbados y desesperados por salvar del futuro cadalso a Cristina, estas serían las tres o cuatro medidas que desvela a los nuevos “conspiradores” de Vieytes.
El operativo CRISTINA CANDIDATA contemplaría estas fases, y todas ellas tenderían FIDELIZAR “el voto duro en las próximas elecciones”, según el relato de algunos colegas porteños. Una de las hipótesis prevé que Cristina encabece la lista de diputados nacionales por Buenos Aires o Santa Cruz. Pero la más audaz de todas es la hipótesis que auspiciaría a Cristina para suceder a DANIEL SCIOLI. En uno y otro caso, Cristina tendría fueros y nadie podría ir contra ella y el kirchnerismo podría quedar a salvo por un tiempo. Sin embargo, el gran sueño de la Cámpora es resguardar a Cristina con la mira puesta en el 2019, aunque usted no lo crea.

Tiempo del “ébola” político

La idea del salvataje a la Presidente estaría viento en popa y en ella se trabaja frenéticamente. Es que ahora nadie quiere pensar en que el final está cerca y que no habrá forma de detenerlo, del mismo modo que se cree que el “ebola” político llegó para quedarse en la Argentina, lo cual explicaría ciertos episodios que hacen pensar que se estaría en presencia de un “contagio” que podría generalizarse a medida que nos acerquemos al 2015.
En aquel sentido no habría que perder de vista el ataque al colega Marcelo Longobardi, pues existen sobradas sospechas o evidencias sobre la complicidad kirchnerista en el hecho, en parte corroboradas por el propio periodista impunemente agredido, que molesta al poder gobernante por sus reiteradas denuncias sobre la corrupción.

Otra forma del apriete oficialista

En su ya reiterado espacio televisivo ¡Aló, Presidenta!, Cristina volvió a embestir contra los productores del campo, a los que, lo mismo que Alex Kicillof, acusa de estropear las finanzas del país por su resistencia a malvender el producto de su sudor y lágrimas, lo que afecta el ingreso de divisas, y lo cual explicaría la dramática escasez de dólares en la plaza financiera.
Y lo que son las casualidades (¿o las causalidades?, inmediatamente después de la acusación presidencial a los hombres del campo comenzaron a registrarse a lo largo y a lo ancho del país episodios de violencia ciertamente repugnantes, como son los ataques a gran cantidad de silos bolsas, en los que nuestros productores guardan los granos a la espera de venderlos a precios más redituables o ventajosos.
Lo muy grave de todo, es que en medios vinculados al quehacer del agro ya son mayoría las voces que aseguran que detrás de todo aquello hay manos que responden al oficialismo. Si esto fuera cierto sería la locura total y estaríamos hacia un camino sin retorno.


Hasta el viernes
EL VIGIA


 


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