El observatorio

Avizorando lo que se vendrá

25/07/14 |Por El Vigía

Aunque resta aún bastante tiempo para la gran definición de nuestro futuro político, llama la atención un fenómeno singular: los 42 millones de argentinos o sea los que oficiarán de electores en el 2015 ya se insinúan como potenciales analistas del gran acontecer culmen que vendrá, lo cual genera otro fenómeno igualmente atractivo, como el hecho que aquellos eventuales analistas estén disputándole el “derecho de admisión” a los que, profesionalmente, ya son por antonomasia los reales analistas políticos.
Los que podrían ser definidos como “analistas truchos” pero sin ninguna intención peyorativa de mi parte y de la de nadie, deseo suponer, salidos todos ellos del riñón ciudadano, comienzan a compartir un interesante espacio de opinión con los Nelson Castro, Alfredo Leuco, Magdalena Ruiz Guiñazú, Jorge Lanata, Luis Majul, Morales Solá, Jorge Fontevecchia, Pepe Eliaschev , Norma Morandini, entre otras muchas otras voces que todavía resisten a ciertas hordas oficialistas, entre ellas CARTA ABIERTA, cuyos miembros pretenden ser el pensamiento puro de un kirchnerismo que, desde 6,7,8 entre otros estamentos hegemónicos, se arrogan el derecho de ser la voz de un proyecto de país donde no tendrán jamás cabida los que piensan distinto a la Rosada o a Olivos…
A pesar de todo, no debemos desdeñar que el trigo y la cizaña se esfuercen por convivir y pugnen para llegar a esclarecer el auténtico pensamiento y el ser nacional, aplicando aquello tan cierto y universal que sólo seremos libres si respetamos la libertad de todos, piensen como piensen. Por todo lo expuesto, ojalá logremos la coexistencia pacífica de los analistas “amateurs” y los profesionales, lo cual nos permitiría desbrozar el camino hacia el futuro con actitudes plenas de grandeza, conscientes que el país nos pertenece a todos y no a una minoría circunstancial que sueña con ser la dueña absoluta del poder. Si como ciudadanos aprendemos a ser analistas prudentes la paz interior estará a la vuelta de cualquier esquina. Por de pronto, en estas horas hemos empezado a respirar una bocanada de aire puro con la restitución en el cargo del fiscal Campagnoli, lo cual no es poca cosa, pese a estar convencido que seguirá pendiendo sobre él la fatídica espada de Damocles de la Procuradora, que quiso desprenderse de él, aunque cueste creerlo, por su exceso de trabajo en su imaginario afán de investigar a Lázaro Báez, el amigo entrañable de la Presidente. Es que investigar a Báez supone “escarbar” en las zonas más escabrosas de la dueña del Calafate, de modo que cabe esperar nuevos embates de Gils Carbó y de CFK, que, tengan ustedes la seguridad, no abandonarán así por que si, la idea de someter a Campagnoli a un juicio político para “sacarlo de la cancha”. Pienso, sin embargo, que les agrade o no, tendrán que resignarse, mal que les pese, a tragarse el sapo…
Personalmente, no las creo tan audaces para echarse encima a toda la República. Descarto en Cristina el propósito de suicidarse o hacerse el harakiri político sólo para satisfacer su ego enfermizo y por momentos delirante. Por otra parte dudo que sus principales seguidores quieran repetir la antigua leyenda de los carneros de Panurgo. Boudou seguro que no. Le veo pinta de todo menos de tonto, por más que existan los tontos disfrazados…

Versión completa, edición papel.