El observatorio

Unen pero a la vez desunen

14/08/14 |Por El Vigía.

El UNEN nació como una interesante alternativa política opositora, que sería, según la opinión generalizada en el país, la única manera de derribar al unicato kirchnerista aunque para no pocos al actual oficialismo ya se lo identifica como un régimen vulgar y silvestre, capaz de consumar cualquier tipo de atropellos a la dignidad institucional de la República, hoy a merced de un perverso juego de intereses contrarios a una sana y adulta democracia.
Ciertos síntomas harto preocupantes dejan entrever, sin embargo, que los nuevos dirigentes opositores no UNEN sino que DESUNEN, habida cuenta que una suma de enredos comienzan a perturbar la vida de la flamante alianza opositora, quizás porque algunos se resisten a convivir en la diversidad de ideas. Y los kirchneristas ¡chochos de la vida!...
Lo sucedido hace algunas horas en la ciudad autónoma de Buenos Aires es fiel reflejo de lo que digo y sostengo. Cuando nada lo hacía prever, mientras Pino Solanas exponía cuáles eran las ideas pilares del UNEN, una platea atónita vió que Lilita Carrió, autoritaria e intolerante, los mismos defectos ideológicos que le increpa a Cristiana, abandonó el recinto del debate mientras hablaba Pino Solanas. Ello y patear el tablero es la misma cosa.
Expresando que en el UNEN no hay derecha ni izquierda, en abierta negativa a que MAURICIO MACRI y, por ende el PRO, integren la futura coalición opositora, la chaqueña, se lo admita o no, ha protagonizado algo parecido a un escándalo político de aquellos, estando por ver ahora que efectos tendrá la intempestiva y radicalizada postura de Carrió, cuya figura puede ser un factor galvanizante dentro de las estructuras opositoras del país.
Si Elisa se mantiene en sus trece y desecha la posibilidad de una etapa negociadora, mucho es de temer una sensible dispersión del UNEN a pesar de las muchas y valiosas reservas políticas que aún atesora en su seno. En todo caso, habrá que ver si Carrió opta por el antiguo vicio de los personalismos, que tanto daño le han ocasionado a la Argentina, o decide retornar al diálogo elevado y conciliador que siempre ha exigido a los demás. O transformarse en el mascarón de proa de un imaginario modelo opositor.
Tal vez me equivoque pero el portazo de la chaqueña puede significar un grave, penoso, retroceso en la búsqueda de una nueva identidad política nacional. Sería un verdadero desatino político retornar a antinomias de un pasado que echó abajo las banderas de una anhelada conciliación nacional, en tanto desde la otra vereda se insiste en proponernos que optemos por lo siguiente: “PATRIA O FONDOS BUITRES” que es lo mismo que retrotraer al país a los años 40 del siglo pasado, cuando nos atosigaron con la frase “PERON O BRADEN”.
¡POR FAVOR, BASTA DE TILINGUERIAS! No sea que en los próximos tiempos nos quieran endulzar con otro caramelito: “kicillof o Griesa”… Es que al imberbe ministro de Economía lo quieren convertir ahora, como delfín de “la dueña”, en presidenciable.
Que los que tienen fe, empiecen a rezar. Y los que no, se limiten a decirme ..”La boca se te haga a un lado….

Nota completa edición papel.