Gualeguaychú | Entre Ríos | Argentina
Lunes 27 de Septiembre de 2021

Derecho y amor, en la vida, en la muerte y en el después

10/09/2017 |Por Plauto Cardoso (*) EL ARGENTINO

“No existe año nuevo con viejos hábitos”, como dijo Luís de Camões. El nacimiento de un hijo nos hace repensar cómo llevamos la vida y nos muestra cómo es posible organizar un nuevo año en cada nuevo día de nuestras vidas. El año chino, el judío y el católico empiezan en meses distintos y ni siquiera están remotamente sincronizados temporalmente. ¿Por qué no podemos nosotros mismos empezar un año nuevo cada vez que queramos? El año nuevo comienza con un hábito nuevo.

Asumí con orgullo en la primera semana de agosto la cátedra de Bioderecho en la Facultad “Pitágoras” en la encantadora capital minera. Digo esto no por una cuestión de autopromoción, sino por el increíble placer de enseñar una disciplina que tiene como fundamento básico el compromiso del hombre con su propia humanidad. El Derecho es un poderosísimo instrumento de amor o de odio, de paz o de guerra, y debe ser usado con extrema responsabilidad. Enseñarles a futuros hombres y mujeres del Derecho cómo usarlo para el amor y para la paz, con un compromiso innegociable con la dignidad inherente a todos nosotros, es un privilegio que me tomo muy en serio.

Este año concluimos en mi estudio la causa más bonita de mi vida. Como hombres del Derecho, estamos lamentablemente acostumbrados a la discordia, los desencuentros, al fin del amor. ¿Cuándo nos golpean la puerta y nos dicen que están enamorados de la vida, o del vecino y simplemente inspirados por el amor? Parece que sería como llamar al jefe y decirle que no iremos a trabajar hoy porque estamos sintiéndonos muy bien y nos gustaría aprovechar el día en el parque. Deberíamos poder también “call in well”.

Que golpee nuestra puerta una causa fundada en la continuidad del amor después de la vida, cuando vemos poco y nada de ese sentimiento incluso en vida en los corredores clínicos de las cortes y en la praxis jurídica, es algo que hace reflexionar tanto como el nacimiento de un hijo. De alguna manera mis ojos humedecidos son ignorados por la sonrisa que tengo cuando pienso en esa causa por la brisa cálida de alegría que me golpea al rememorar cada paso y detalle de ese increíble caso. Exhumamos y cremamos los restos mortales de una madre 60 años después de su fallecimiento para que su hija, una niña en esa época, pudiese llevarla, más de medio siglo después, de vuelta a su patria adoptada y depositar sus cenizas lado a lado de las de su padre. Una vida arrancada tristemente joven, una tragedia familiar sin cura transformada en poesía pura: “quiero unirlos en la muerte ya que no pudieron estar juntos tanto tiempo en vida. Mi única motivación es el amor de una hija por una madre”, me dijo al inicio de esta aventura que cambiaría mi relación con la propia ciudad brasileña que es escenario del ahora poema de amor, en mi búsqueda por la geografía y paisaje del duro óbito.

A esa hija que hizo renacer a la madre y a mi hijo que hizo nacer un padre, mi eterno agradecimiento.

¡Que se use el Derecho para el amor más seguido!

 

(*) Plauto Cardoso es profesor de la Fundación Getulio Vargas, Río de Janeiro; estuvo a principios de junio en la ciudad como profesor invitado en la capacitación sobre la “Especialización en Justicia Constitucional” y es parte del Programa de Doctorado en Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

(*) Plauto Cardoso es profesor de la Fundación Getulio Vargas, Río de Janeiro; estuvo a principios de junio en la ciudad como profesor invitado en la capacitación sobre la “Especialización en Justicia Constitucional” y es parte del Programa de Doctorado en Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

La noticia se ha enviado exitosamente
 
 
 
 
 
 


DIARIO EL ARGENTINO mantendrá absoluta confidencialidad de los datos personales brindados por nuestros visitantes. Los servicios de información por correo electrónico que ofrecemos se realizan con el expreso consentimiento de los usuarios.

El mensaje enviado por el Usuario del Servicio y su contenido es de única y exclusiva responsabilidad civil y penal de quien lo envió y/o utilizó.

Este diario no garantiza la veracidad de los datos personales y/o contenidos de cada mensaje efectuados y/o publicados en los Servicios por el Usuario.

NO está permitido:
1. utilizar lenguaje vulgar /obsceno, discriminatorio y/u ofensivo o Está prohibido todo tipo de ataque personal contra Usuarios de los Servicios y/u otros terceros, mediante acoso, amenazas, insultos.
2. No está permitido avergonzar o hacer cualquier otra cosa no deseada a otro/s Usuario/s de los Servicios ni a otros terceros. No se permite todo acto contrario a las leyes, moral y buenas costumbres.
3. Está prohibido publicar mensajes agraviantes, difamatorios, calumniosos, injuriosos, falsos, discriminatorios, pornográficos, de contenido violento, insultantes, amenazantes, instigantes a conductas de contenido ilícito.
4. Está prohibido publicar mensajes que puedan afectar la sensibilidad del resto de los usuarios y/o de cualquier tercero.
5. Está prohibido citar material que constituya propiedad intelectual de terceros, sin mencionar su fuente o autor.
6. Está prohibido afirmar hechos de otros usuarios o terceros sin tener prueba concreta.-

Finalmente, los usuarios aceptan expresamente la remoción de cualquier comentario publicado en el sitio, que viole el presente reglamento, todo ello no podrá ser considerado como un acto de censura."

Opinión

El Arzobispado de Paraná expresó vergüenza y dolor por los delitos cometidos por Juan Diego Escobar Gaviria
  El arzobispado de Paraná rechazó enérgicamente el delito cometido por el presbítero Juan Diego Escobar Gaviria, condenado por la justicia a 25 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores. A través de un comunicado, la Iglesia paranaense expresó vergüenza y dolor por “cada vez que uno de nuestros sacerdotes es acusado de perpetrarlo”.  
Prevenir, el proceder más sabio
Nadie piensa en el verano cuando cae la nieve, se dice, pero en materia de políticas públicas, adelantarse a los posibles problemas es lógico y razonable. Por eso hoy recordamos cuando en febrero pasado estuvimos siete días sin agua, a causa de la rotura de un caño maestro que cedió debajo del canal Clavarino.  
Enseña a sembrar, cuidar y cosechar
De mañana trabaja en la oficina del INTA, a la siesta ofrece las capacitaciones del Pro Huerta, y como Mariana Cabezas es profesora de Ciencias jurídicas y contables, reparte las tardes dando clases en la escuela técnica  Nº 1 y en la secundaria David Della Chiessa de Ceibas.